Capitulo dieciséis ~ “Nunca me voy a poder esconder de ellos Mamá”
-LOS SIGUIENTES HECHOS SUCEDIERON EN EL 2011 A MITAD DE AÑO EN ADELANTE –
Agustina Benitez fue una de las pocas que decidió no tener mas nada que ver con nada. Pero esa decisión la tomo un tiempo después y varios hechos hicieron que tome esa decisión, hechos que ni ella quiere recordar. Empezo todo a penas empezó el año, su psicólogo no era un hombre muy apasible y la tiraba abajo en vez de ayudarla. Su familia siempre fue buena con ella y le dieron todo lo que quería e hicieron todo lo que se le antojaba contal de verla feliz. Todos sus hermanos eran pequeños en la época del accidente, todos en si no tuvieron que ir a clases. En si, la única afectada gravemente era ella. Se pasaba las noches pensando, pensando que el porque del asunto, porque tenían que ser ellos, porque ella sobrevivió. Una noche soño, soño algo que ya había vivido : ella corriendo a oscuras dentro del gimnasio y atrás Ariel infectado tratando de agarrarla casi ya llegando a tocarla con sus dedos ensangrentados, la situación era oscura y no había ni un rayo de luz y cuando estaba por agarrarla cambiaba el sueño y se encontraba ella en la misma situación pero parada al lado de la pescera del gimnasio mirando como Ariel intentaba matar a ella misma, se veía a ella misma y veía a otro hombre, un hombre que no le podía ver la cara, estaba vestido elegantemente y de espaldas al lado de la puerta del gimnasio, cuando la bestia iba a agarrar a Agustina, el hombre toco la puerta y esta se abrió de par en par ayudándola a salir. Ella se despertaba y volvia a la vida real, volvia a su pobre vida.
Siempre le quedo la duda de quienes eran esos italianos mafiosos, que eran todas esas camionetas, la organización que nunca supieron el nombre, Octavio, Ramon Brutto, ese hospital viejo y abandonado por fuera y nuevo y tecnológico por dentro. Escribio un diario, un diario donde contaba el dia a dia y todo lo que ella pensaba y sentía y todo lo que vivio desde el accidente y todo lo que vivio en el accidente. Lo guardaba bajo llave y un dia se pelio con la hermana al ver que lo quería abrir, era su objeto mas preciado. Estaba llendo al Mariano Moreno un colegio no muy bueno y cerca de donde vivía, su familia a pesar de cuidarla decía que era una cuestión de tiempo que todo se olvide lo mas que se pueda y en el gran agujero negro que quedo en el colegio se construya algún centro caritativo. Un dia mientras Agustina estaba en el colegio, su hermana estando en la casa logro encontrar el diario, abrirlo y leerlo. Muchas cosas no entendió y lo puso en su mochila, se fue de esta y sin querer olvido su mochila dentro de un Mc. Donalds, al llegar se percato que se había olvidado su mochila y al dia siguiente cuando quizo ir a buscarla sin que su hermana se entere nadie sabia de ninguna mochila. Se las veía negra. Dos días después Agustina le vino un ataque de depresión y tubo que escribir, su humor cambio de melancolía a rabia cuando su hermana le conto que había agarrado el diario y lo había perdido, intento pegarle de la desesperación y su familia la castigo Agustina sin darse cuenta y del extasis los repudió y dijo que se iba a ir de la casa. Estubo toda la noche llorando y no soño.
Al otro dia fue al colegio como cualquier otro dia, no tenia muchos amigos pero un par tenia que eran amigos de algunas salidas nada mas.
Vale aclarar que Agustina se molesto muchísimo cuando La Accion Catolica cerro por el tema del colegio, se defraudo muchísimo pero con el tiempo encontró nuevos amigos también.
Al volver del colegio se encontró con la puerta abierta de su casa, entro lentamente y vio que estaba toda la casa dada vuelta. Camas desechas, colchones dados vuelta, estanterías tiradas, libros, hojas, platos rotos, vidrios rotos, televisores, la heladera acostada en el piso, veladores en pedazos por todo el living y su pieza totalmente destrozada sin que sirva absolutamente nada y con un mensaje escrito en la pared con un grafitti negro : “ESTO ES SOLO EL COMIENZO. QUE NO SE TE VUELVA A ESCAPAR MAS NADA”. Llamo a la policía y lloro tirada en los escombros, su vida era una miseria. Su familia tuvo que vivir en la casa de unos familiares y ella paso un muy mal momento, ya que se dio cuenta que lo que mas quería en la vida , su familia, estaba siendo atacada, corrian riesgo y no podía volver a cometer el mismo error nisiquiera lo había cometido pero no importaba se dio cuenta que la gente la espiaba que a pesar de no meterse siempre corrian riesgo, por cualquier cosa, que estaban todos esos italianos o quienes saben quien, espiándola en todos lados, a ella, a su familia, a sus amigos. Ella sabia que espiada iba a estar siempre pero por lo menos si se alejaba de su familia iba a ser menos leve además sus familiares la culpaban en cierto modo y sin palabras de lo que había sucedido, un dia escribió una carta muy corta para no ser tan explicita y cuando ella la lea no arrepentirse y quedarse :
“MAMA, PAPA, FAMILIA : LA VERDAD NO ME GUSTA LO QUE ESTOY HACIENDO, NO ME GUSTA TODO LO QUE ME ESTA PASANDO PERO ME TOCO Y NO HAY DUDA. PERO APRENDI QUE LO QUE NOS TOCA EN LA VIDA HAY QUE SABERLO LLEVAR Y HAY QUE MANEJARLO YA QUE OTRA COSA NO NOS QUEDA. YO CON USTEDES EN CASA VIVIENDO, ESTAN CORRIENDO MAS RIESGO USTEDES QUE YO. NO SABRAN QUIEN ME ESPIA PORQUE NUNCA SE LOS CONTE NI SE LOS VOY A CONTAR POR FUTUROS RIESGOS QUE NO QUIERO AFRONTAR. SABEN QUE SOS UNICOS PARA MI, QUE LOS AMO Y DE TANTO QUE LOS AMO QUIERO LO MEJOR PARA USTEDES. DECIDI IRME, NOSE A DONDE PERO IRME LEJOS DE USTEDES, NO LES VOY A DAR MI PARADERO ASI NO ME VAN A BUSCAR PERO A MEDIDA QUE PASE EL TIEMPO SABRAN DE MI. ESPERO..POR FAVOR NO CONTACTEN CON LA POLICIA YA QUE ELLOS LOS VAN A MATAR O ME VAN A MATAR, PORQUE VIGILADA ESTOY SIEMPRE VAYA A DONDE VAYA, NUNCA ME VOY A PODER ESCONDER DE ELLOS.
BESOS. LOS AMO.
AGUS.”
Su familia lloro vario tiempo fue un gran golpe y hasta aca supo Agustina. Ese dia a la mañana se fue con una valija, salió de casa espiando a todos lados sabiendo que alguien en ese preciso instante la estaba espiando. Tomo un tren y se dirigió a Azul un pueblo en Buenos Aires no muy lejos. Alli con la plata de ella que había ahorrado todos estos años y con alguna que otra autoayuda del dinero de su padre, alguilo una habitación en unas casitas cerca del pequeño centro del pueblo y siguió escribiendo un nuevo diario, no importaba si la mataban por unas pocas hojas, ella necesitaba expresarlo en una hoja ya que no había muchas personas, antes estaba sola ahora estaba peor, no estaba ni con su familia.
Al dia siguiente después de volver a intentar dormir esa dura noche lejos de casa, fue al supermercado del pueblo a comprar algo para comer. En la góndola de lacteos juntando cajas de leche en polvo sintió un ruido de maquina, un ruidito electrónico, dura y en la misma posición en que estaba dio vuelta la cabeza y se quedo mirando una cámara de seguridad dentro del supermercado que se movia y la enfocaba a ella. Agustina dejo la caja y el chango y se acerco hasta mirarla de frente en la altura que estaba. La miro con furia con ganas de romperla, “No hay manera que me pueda librar de ellos”, tenia ganas de gritar de romper todo hasta que una voz femenina muy dulce y casi de una niña la hizo volver en si “Estas bien?”, Agustina se sobresalto y los pensamientos se esfumaron de su cabeza, “Si..creo..creo que si” contesto casi tartamudeando y poniendo todo en su lugar. “Enserio? Mirabas a esa cámara como si fuera de otro planeta”, “Es que me parece raro que en un pueblo como este y un supermercado asi haya cámaras”, “Quedate tranquila, el intendente quizo ponerlas por mas seguridad, Azul es hermoso y no es tan abandonado, nada que ver,lo que pasa es que no sabes las cualidades del pueblo ni donde están los buenos lugares y lindas zonas”, “Creo que si”, dijo Agustina mirándola de arriba abajo, le sorprendió lo parecida que era esa chica a su antigua amiga Luciana Arroyo, hace tanto que no la veía que hasta dudo que fuera ella. “Samanta”, la chica le dio la mano, “Que?”, Agustina seguía con la cabeza puesta en otro lado, “Mi nombre, Samanta”, “Ah…Agustina”, le devolvió el gesto estrechándose la mano. “Veo que sos nueva en el pueblo, no queres que….sin compromiso eh..”, “Decime, decime”, “Nose…vayamos a recorrer el pueblo juntas?”, Agustina se quedo tildada mirándola, pensando hasta que reacciono al verle la cara a Samanta, que la miraba como esperando una respuesta, “Me encantaría”, “AH! Buenisimo, vas a ver Azul es hermoso te va a encantar, nos encontramos a las 5 en la plaza dale?”, “Dale”. Samanta la saludo y se fue. Agustina no entendía bien las cosas, que simpatica esa chica. Por hay irse a ese pueblo habría sido su golpe de suerte, quizás ahora todo mejoraría, todo volveria a ser normal, o al menos algo parecido a la normalidad y viviría una vida diferente y por hay seria feliz otra vez o lo intentaría y volveria a soñar cosas lindas y a poder dormir por las noches. Mientras pensaba se dio media vuelta y volvió a mirar la cámara que emitia esa luz roja parpadeante que la desesperaba, y la furia volvió en si junto con sus pesimismo, quizás, quizás es todo mentira, quizás siga soñando ese horrible sueño, quizás este pueblo sea pésimo y este comprado a esos mafiosos, quizás mi vida siga siendo una pesadilla hasta que muera quizás esta chica que conoció al saber de su historia pasada la dejaría tirada en el camino, discriminándola por infeliz o peor aun quizás esta chica era una de ellos.
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